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Conclusiones de la COP15: lo logramos. / Conclusions from COP15: we did it. –Fernando Ausin

diciembre 23, 2009

COPENHAGUE, 22 DE DICIEMBRE DEL 2009.

Les escribo en mi último día en Copenhague.  También es el día más oscuro del año, la temperatura está bajo cero y ha estado nevando toda la semana.  Después de la COP15, el sentimiento de la navidad ya empezó a llegar a la ciudad—pero antes de que pueda bajar mis cosas y descansar un poco, hay varias cosas que me gustaría concluir de nuestra experiencia en Copenhague.

Mi amigo Israelita lo dijo muy bien el viernes pasado (el último día de la COP15): “no es que extrañemos nuestras casas, es que ya estamos hartos de Copenhague”.  Independientemente de donde hemos pasado nuestros días en estas últimas dos semanas, Copenhague nos ha costado a todos.  El clima tan frío, el viento Nórdico tan constante y la falta de luz del sol ha llevado a la enfermedad, frustración y a crear una vibra negativa en la ciudad.  Además de todo esto, los resultados políticos de los acuerdos de la COP15 son algo que seguramente ya están enterados—una conferencia que se irá a la historia como una de las oportunidades políticas perdidas mas importantes de nuestros tiempos.

La complacencia y la pasividad, dentro de otras cosas, han llevado la dirección general de los acuerdos políticos.  Los líderes políticos—especialmente el símbolo de la esperanza internacional, Barack Obama—tuvieron una gran oportunidad de inspirar, motivar y dirigir el cambio del clima mundial utilizando las herramientas de la ciencia y el razonamiento lógico dentro de su política.  Sin embargo, y desde mi punto de vista, los intereses económicos sobrepasaron la política y Copenhague terminó con un acuerdo muy pobre, dejando así un sabor muy amargo dentro de las bocas de los creyentes de la ONU.  De lo que he leído, la prensa—incluyendo la prensa oficial de la página de la COP15—y los medios de comunicación han acaramelado con harta gula los resultados de los acuerdos, ya sea al ignorarlos plenamente o por medio de complacencia total.  Tristemente los líderes políticos a los cuales les teníamos grandes esperanzas se rindieron a un resultado que compromete al mundo y como leerán en el documento anexo de las últimas horas de la plática, hasta supuestos campeones de la esperanza como el Presidente de las Maldivias, Mohammed Nasheed y el Presidente de uno de los países mas amenazados del mundo, Bangladesh, se han rendido a un tratado muy débil.

Después de enviarles mi último blog, un amigo de México me escribió para preguntarme como podía ser posible que estuviéramos tan felices y permaneciéramos tan positivos cuando los acuerdos iban tan mal.  Cómo nos atrevíamos a mantenernos positivos durante estos tiempos tan difíciles?  Le voy a responder con una cita que varios amigos del movimiento climático mundial dicen: “dejemos la negatividad para mejores tiempos.”  Quizás los acuerdos políticos no lograron lo que todos esperábamos, eso es cierto.  Sin embargo, el arranque, la velocidad y la dirección que el movimiento global juvenil de soluciones al cambio climático está tomando sobrepasa cualquier papel escrito que pudo haber resultado de la COP15.  También me gustaría hacer referencia a una cita que dos autores del estado de Iowa nos dijeron durante las elecciones Presidenciales de EEUU el año pasado, “para que perder el tiempo cortando el tronco de un árbol viejo que se está pudriendo por dentro cuando podemos enfocarnos en asegurar que crezcan los otros arbolitos?”

Además, desde nuestro punto de vista como organización que promueve la sustentabilidad moderna trabajando con comunidades indígenas en México, Estados Unidos y el Amazonas, integrando las bondades del mundo moderno tecnológicamente avanzado a su sabiduría histórica y respeto a la Madre Tierra, somos miembros activos de el tiempo mas emocionante de la humanidad.  Estamos bendecidos de poder jugar un rol dentro de el Gran Despertar del mundo, de poder despertar de nuestra explotación de la Tierra hacia un mayor entendimiento de la interconexión de todos los seres.  Hay y por siempre seguirá habiendo la esperanza, ya que es el único camino hacia delante (para mayor información sobre estos temas en ésta época navideña, les recomendamos vean la película de Home o el documental de la BBC llamado Planeta Tierra.)

Quizás esto sea difícil de asimilar, especialmente para aquellos que no estuvieron en Copenhague o que no pudieron estar al tanto de las noticias de la COP por medio de los medios de comunicación partidistas.  Sin embargo, les escribo para confirmar el hecho de que salieron muchos logros de Copenhague, y en ellos es lo que les pido que nos enfoquemos.

Primero, y antes que nada, creo que debemos entender el hecho que la COP15 no ha sido un fracaso, sino que ha presentado una gran oportunidad de desgarramiento del modelo político anticuado al que estábamos acostumbrados.  Juan Carlos Soriano, un gran líder juvenil ambientalista de Perú que colabora con las organizaciones de SustainUS y 350 fue invitado a la plenaria el viernes para representar la voz del movimiento juvenil.  De forma muy elocuente y afirmante representó nuestras voces y exigencias y les recomiendo mucho que lo vean aquí.  Es cierto, los líderes políticos han puesto en riesgo el futuro de la humanidad.  Sin embargo, la mejor parte es que los riesgos siempre van acompañados de oportunidades…

Con eso en mente, podríamos vislumbrar a los políticos como grandes héroes maquiavélicos por haber permitido que estas circunstancias de gran riesgo potencial florecieran con el fin de ayudar a despertarnos a tomar acción.  Para éstas alturas, todos deberíamos de entender las consecuencias potenciales que nuestra falta de acción nos llevaría… potencialmente devastando la vida en la Tierra como la conocemos dentro de éste Siglo.

Por lo tanto, hacer el cambio que necesitamos requiere de acción inmediata—y de acción de todos nosotros.  Sé que quizás algunos de ustedes ya estén tomando el liderazgo en sus comunidades, sin embargo, siendo francos, si queremos seguir jugando este juego llamado vida, los expertos recomiendan que nos vayamos adaptando al cambio.  Aquí hay algunas recomendaciones para todos:

–       consumir menos, esto incluye regalos de navidad, empaques innecesarios, empaques desechables, etcétera (siempre hay que preguntarnos, en verdad necesito tantas cosas???)

–       comer carne lo menos posible, quizás solo en fiestas y ocasiones especiales como la gente tradicional e indígena (el metano derivado de los animales que mueren para tus tacos al pastor, enchiladas de pollo y carnes asadas producen más del 40% de gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera…)

–       reducir la deforestación desde nuestra propia casa, utilizar el papel y los derivados de papel lo mas sabiamente posible (la deforestación es un verdadero riesgo para la humanidad, ya que la pérdida de la biodiversidad, la capacidad de producción y regeneración de agua y el atrapamiento de dióxido de carbono producen aproximadamente 20% de todas las emisiones de gases de invernadero)

–       caminar más, usar la bici regularmente y utilizar el transporte público lo más que se pueda.  A pesar de que sea un poco más retador, nos ayuda a hacer ejercicio, reducir la obesidad y otras enfermedades e incrementa nuestro nivel de felicidad al estar afuera y en contacto con otras personas.

Seguramente se estarán preguntando hacia dónde vamos como miembros de este lugar llamado Tierra, o qué es lo que determinan los expertos que depara nuestro futuro.  Pues es bastante fácil decir que después de la COP15, nosotros somos los expertos en éstas preguntas y nosotros individual y colectivamente decidimos las respuestas.  Si reconocemos los retos y empezamos a mitigar los cambios con nuestras propias acciones, ya estamos al frente de adaptarnos al nuevo mundo.  Si nos rehusamos a escuchar y no cambiamos nuestras propias circunstancias ni un poco, a pesar de lo mucho que ya hagamos en nuestras vidas diarias, entonces los retos incrementan significativamente.  La decisión es nuestra y nos corresponde a todos nosotros.

Por nuestra parte, tenemos una gran oportunidad al frente de la cual me gustaría invitarlos a participar.  Creemos que la sustentabilidad es el reto número uno que enfrenta la humanidad y que para seguir adelante, tenemos que volvernos seres mas sustentables en este planeta.  Para algunas comunidades indígenas en México, la sustentabilidad significa “vida” y proponemos incorporar los avances tecnológicos modernos de nuestra civilización (las telecomunicaciones y energía renovable principalmente) a su filosofía milenaria.  Durante todo el camino, estaremos compilando y promoviendo soluciones encontradas en la sustentabilidad moderna al viajar en un autobús con soluciones replicables por todo el sureste de México.  Si esto les parece divertido y les gustaría participar, ya sea en la planeación, ejecución o recaudación de fondos (apoyar a iniciativas juveniles y a emprendedores sociales es una gran forma de ser parte del movimiento, saben?), por favor avísenme… entre más trabajemos en esto, mejor.

Además, hemos confirmado el hecho de que la siguiente COP16 será en México.  A pesar de que nos gustaría diferenciarnos (y de lo que yo entiendo, al igual que muchos miembros del movimiento internacional juvenil también) de la parte política oficial, esto representa una gran oportunidad de albergar la conferencia el próximo año en nuestra cancha.  Tenemos un año de planeación para atraer a la máxima cantidad de personas de la forma más pacífica y constructiva posible para seguir construyendo un futuro mas limpio y justo para todos.  Como Mexicanos, nuestros retos principales incluyen colaborar lo más eficiente y rápido posible, con el fin de mostrarle al mundo lo que somos para finales del 2010, al igual que preparar la bienvenida más amigable y cálida para nuestros huéspedes internacionales.  Tendremos que trabajar mucho para asegurar que todas las voces sean escuchadas y representadas, que la justicia sea una parte esencial del movimiento y que todos tengamos la opción de ser una parte íntegra de la evolución de nuestra conciencia por medio de éste evento si así lo deseamos.  Si les gustaría participar en esto y pasar un tiempo en México el próximo año, por favor avísenme también.

Terminaré esta nota contándoles de una noche que personalmente considero histórica en Copenhague.  El sábado por la noche, los miembros de 350 recapitulamos y cerramos nuestra participación en la COP15.  Estoy tremendamente agradecido con todo el equipo de 350, ya que han podido, de forma brillante y ejemplar, unir a personas de todos los continentes, religiones, colores, antecedentes y razas.  Más de 40 líderes ambientalistas internacionales nos reunimos en un círculo mágico, recontando nuestras historias de la COP15, que funcionó, que podemos mejorar y hacia dónde queremos dirigir de aquí en adelante.  Después de muchos aplausos, risas, abrazos y agradecimientos, nos enfiestamos hasta que ya no pudimos celebrar más.  Esa noche confirmé el hecho de que ya llegamos, lo logramos, ya estamos del lado positivo de la ecuación, estamos construyendo el momento parte aguas mundial y preparándonos progresivamente hacia él.  Al igual que los ciclos de la Tierra, hemos pasado los días más oscuros del año.  Por pura lógica, el camino hacia delante sólo puede ser más brillante, cálido y fructífero para todos.  Sigamos apoyando y fortaleciendo el movimiento en nuestras propias vidas y en nuestras comunidades. Es la oportunidad mas grande que tenemos como miembros de la era más emocionante que la humanidad jamás haya vivido.

– Fernando Ausin


COPENHAGEN, DECEMBER 22, 2009.

I am writing to you on my last day in Copenhagen.  It’s also the darkest day of the year, it’s below freezing, and it’s been snowing for the last few days.  After the COP15, the holiday vibe is definitely starting to kick in—but before I can put my stuff down to rest for a bit, there are several things I’d like to conclude from our experience in Copenhagen.

My Israeli friend put it best last Friday (the last day of COP15) “it’s not that we’re homesick… we’re Copenhagensick.”  Regardless of where we’ve spent our days these last two weeks, Copenhagen has taken a toll on all of us.  The sub-zero weather, the constant frigid Nordic winds, and the severe lack of sunlight has led to many illnesses, frustrations, and a general dark vibe in the city.  On top of that, the political result from the COP15 agreements is something I’m sure you are all aware of—a conference that will go down in history as one of the biggest missed global political opportunities of our times.

Complacency and passivity, among other things, led the general direction of the political agreements.  The world’s political leaders—especially the international beacon of hope, Barack Obama—had a great opportunity to inspire, motivate and direct change in the world’s climate by using the tools provided by science and logical reasoning in their politics.  From my point of view, business interests superseded politics and Copenhagen left us with a meager outcome… and a terribly sour taste in the mouths of UN believers.  From what I have read, the press (including the COP15 official website) and media outlets have sugarcoated the results of the agreement with gluttony… either through sheer avoidance or accentuated complacency.  Sadly enough, political leaders we held high hopes upon complied with a globally compromising result… and as you will read in the attached document, even champions of hope such as the President of the Maldives, Mohamed Nasheed, and the President of the most threatened country, Bangladesh, agreed to a meager accord.

After my last email a friend from Mexico wrote questioning why I could be so happy and stay so positive when the agreements were so terrible.  How dare we be positive during these challenging times?  I’ll respond with a quote that several friends in the global environmental movement so aptly put, “let’s leave negativity for better times.”  Perhaps the political agreements did not achieve what everyone had hoped for.  However, the momentum, speed and direction the global youth solutions-based movement is taking supersede any written piece of paper that could have resulted from COP15. I’ll also reference a metaphor from two authors we met in Iowa during the US Presidential elections last year, “why spend time cutting down an old tree that is rotting from the inside out when we can spend time making sure the saplings are growing safely?”

Furthermore, from our perspective promoting modern sustainability working with indigenous communities in Mexico, the US and the Amazon and integrating modern technological advances to their historical wisdom and respect for Mother Earth, we active members of humanity are living the most exciting times of all.  We are fortunate to play a part in the Great Awakening of the world, to snap out of our exploitation of the Earth into a greater understanding of our interconnectivity.  There is, and will forever continue to be, hope, as it is our only way forward (for more information on this during this holiday season, check out the movie Home or the BBC Documentary Planet Earth).

Perhaps this might be difficult to assimilate, especially for those who weren’t here or who couldn’t keep up with the news on COP in the blemished media outlets.  However, I am writing to confirm the fact that Copenhagen has led to many amazing outcomes… and that’s what I propose we focus on.

First, and most importantly, I think we should understand the fact that COP15 has not been a failure; rather, it has presented a great opportunity to rupture from the stale political model we’ve been accustomed to.  Juan Carlos Soriano, an amazing youth environmental leader from Peru collaborating with SustainUS and 350, stood on the UN Plenary stage Friday to represent the voice of the youth movement.  He eloquently and steadily voiced our concerns and demands and I highly recommend you watch him here.  Political leaders have put the future of humanity at risk… and the greatest thing is that risks are always accompanied by opportunities.

As such, we could see our politicians as great Machiavellian heroes, for having allowed this circumstance of great potential peril to flourish in order to help awaken us to action.  By now, we all ought to understand the potential consequences that our inaction would lead to… potentially devastating life on Earth as we know it within this century.

Making the change we need to make requires immediate action—and that means action from all of us.  I know many already take lead in our communities.  Yet bluntly put, if we want to continue being a part of this game called life, experts recommend we start adapting our lifestyles to change.  Here are a few helpful tips for all of us:

–       consume less, that includes holiday presents, unnecessary packages, disposable containers, etcetera (it’s good to always ask oneself, do I really need all this crap?)

–       eat meat as little as possible, perhaps only for feasts and special occasions as traditional native people do (the methane derived from the animals that die in order to bring you burgers, chicken stir fry’s, and bacon produces over 40% of green house gases in our atmosphere);

–       reduce deforestation in your own backyard, consume paper and paper products as wisely as possible (deforestation is a severe risk to humanity, as the loss of biodiversity and capacity of water production and regeneration of carbon dioxide sinks produce roughly 20% of all greenhouse gas emissions)

–       walk more, use your bike regularly, and rely more on public transportation.  It helps put us into shape, reduces obesity, diabetes and other illnesses, and increases our level of happiness to be outside and in contact with other people.

Where are we going as members of this place called Earth, what do experts determine is our future?  It’s quite easy to say after COP15 that we are the experts on this one and we individually and collectively decide the answers to these questions.  If we recognize the risks and begin to mitigate change by our actions, we’re already on the forefront of adapting to the new world.  If we refuse to listen and do not change our circumstances by even a little, regardless of how much we all already do in our lives, then the risks become increasingly higher.  The choice and responsibility is up to all of us.

On our behalf, we have a great opportunity ahead of us, which I’d like to invite you all to participate in.  We believe sustainability is the number one issue confronting humanity and that in order to continue, we ought to include become more sustainable beings on this planet.  For some indigenous communities in Mexico, sustainability is roughly translated as “life”, and we propose incorporating the modern technological advances of our current civilization (telecommunications and renewable energy) to their millennial philosophy.  All along the way, we’ll be compiling and promoting solutions found in modern sustainability, all while traveling around southeastern Mexico on a bus filled with even more replicable solutions.  If this sounds like fun and you’d like to participate either in the planning, execution or fundraising (supporting youth initiatives and social entrepreneurs is a great way to be a part of the movement too, you know), please let me know… we need all hands on deck for this one.

Aside from this, we have also confirmed the fact that the next COP16 will be hosted in Mexico.  Although we would like to differentiate ourselves (and from what I understand, many members of the international youth movement as well) from the official political side, this presents an amazing opportunity to host the conference next year on our home turf.  We have one year of planning to bring as many people together as peacefully and constructively as possible to continue creating a cleaner, more just future for all.  As Mexicans, our main challenges include collaborating efficiently and rapidly in order to show the world what we are all about by the end of 2010, and prepare to welcome everyone as warmly and friendly as we can.   We’ll have to work diligently to ensure that all voices are heard and represented, that justice becomes an essential part of the movement, and that we can all become integral parts of the evolution of consciousness through this event if we so choose.  If you’d like to participate in this and spend some time in Mexico next year, please let me know as well.

I’ll close this note telling you about a personally historic night in Copenhagen.  On Saturday night, we debriefed and held our closing event with 350.org.  I am immensely grateful for the 350 team, as they have quite brilliantly and with great example united people of all continents, faiths, colors, backgrounds and races.  Over 40 of us international youth environmental leaders gathered in a magical circle retelling our stories from COP15, what worked, where we need to improve, and where we want this to continue.  After many applauses, laughs, hugs and appreciation, we partied until we could celebrate no longer.  That night I confirmed that we did it, we made it, we’re now on positive side of the equation, we’re building the global breakthrough moment and busily preparing progressive steps towards it.

Just as the cycles of the Earth, we have passed the darkest days this year.  By sheer logic, the road forward can only be brighter, warmer, and more fruitful for all of us.  Let us continue fostering and strengthening the movement in our own lives and in our communities… it is our greatest opportunity as members of the most exciting time humanity has ever lived.

– Fernando Ausin

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