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De Hopenhague a Soluciones Comunitarias / From Hopenhagen to Grassroots Solutions — Fernando Ausin

diciembre 17, 2009

COPENHAGUE, 16 DE DICIEMBRE DEL 2009.

La COP15 está resultando ser o una reunión mundial de ambientalistas apasionados o la clausura de un enorme tratado global de negocios.  El lado del espectro depende en cuál de las tres conferencias simultáneas te encuentres.  El encuentro oficial de la ONU (el UN Framework Convention on Climate Change) está en el recinto del Bella Center y es uno de los tratados económicos con finta ecológica más grandes en la historia; el Klimaforum alberga el “foro climático de la gente” y presenta una conferencia alternativa y profesional sobre el cambio climático; y Christiania, uno de los ocupas más grandes del mundo se encuentra en uno de los campamentos militares abandonados de la Segunda Guerra Mundial y presenta una perspectiva aún más alternativa que el Klimaforum (más de 200 personas fueron arrestadas la otra noche después de que Naomi Klein dio un discurso de resistencia.)

He tenido la oportunidad de pasar tiempo en los tres lugares esta última semana para analizar la COP15 y entender un poco mejor las pláticas sobre el calentamiento global en Copenhague. El sábado por la mañana, nuestra delegación mexicana de ONGs tuvo nuestra segunda junta oficial con la Delegación mexicana.  Los dos delegados del gobierno enmarcaron las circunstancias muy claramente: “nos encontramos ahora en la fase de negociación de los acuerdos del cambio climático, el tiempo para incidencia pública ya ha pasado.”  Esto me parece muy interesante, ya que no recuerdo que México haya tenido una discusión sobre su postura en la COP15.  Hace algunas semanas antes de salir de México, la Cámara de Diputados tuvo una presentación sobre la postura de México en la UNFCCC.  Sin embargo, fue solamente una presentación de la postura del Gobierno Mexicano – no hubo debate o lugar para discusión.  Hace dos meses antes, durante la Primera Conferencia Internacional de Ciudades Sustentables en Morelia, tuve la oportunidad de preguntarle al Secretario de la SEMARNAT y al Dr. Mario Molina (Premio Nobel de la Paz y Científico Mexicano miembro de la IPCC) acerca de incluir el texto de 350 en su posición en Copenhague. [Para aquellos que no estén enterados, 350 partes por millón es el límite sano de dióxido de carbono que los científicos recomiendan no exceder para poder continuar teniendo niveles atmosféricos estables. Actualmente  estamos a 390 ppm e incluir las reducciones a 350ppm es de lo que se trata la campaña de 350.org.] Ambos, el Ministro de SEMARNAT y el Premio Nobel de la Paz de México, me dijeron que 350 es un buen número para incluir en el acuerdo, aunque completamente irrazonable para que México lo incluya dentro su posición.  A pesar de haber estado presionando la campaña de 350 en campañas públicas y con el gobierno  de México todo el año, nuestros esfuerzos de incidencia han tenido poco efecto para cambiar la postura de México (a pesar del hecho de que el 24 de octubre, 350 organizo el Día Internacional de Cambio Climático en más de 5,200 localidades y 180 países alrededor del mundo y CNN lo llamo “el día de mayor difusión de acción política de la historia”.)

Dada la falta de representación en nuestra delegación, participamos en una de las manifestaciones más grandes sobre el cambio climático el sábado. Más de 100,000 personas marchamos en la ciudad de Copenhague durante varias horas haciendo claras nuestras demandas: justicia climática, reducción de emisiones y representación equitativa.  Aparentemente, algunas personas no pudieron contener sus frustraciones pacíficamente y casi 1,000 fueron arrestados.  Los únicos oficiales de policía que yo vi, irónicamente, estaban resguardando el McDonald’s y KFC en el centro mientras los participantes marchaban cantando “el capitalismo ya no sirve.”  Después de horas de unirnos con la juventud de América Latina y cantando en un solo tono con gente de todo el mundo, nos fuimos a la Christiania a celebrar nuestra participación democrática y derecho de congregarnos.

El domingo, sin lugar a duda, ha sido el día más importante e inspirador en Copenhague.  Desmond Tutu, el Arzobispo de Canterbury, y gente de todas las fés y religiones le dieron la bienvenida al nuevo día con un espectacular servicio dominical en la Catedral de Copenhague. Las campanas en el centro repicaron 350 veces, haciendo eco con las iglesias de todo el mundo.  Esa noche, y por una solicitud de último minuto, tuve la oportunidad de facilitar un simposio de “Despertando al Soñador, Cambiando el Sueño” de la Alianza Pachamama. En una tarde obscura y nublada, después de un fin de semana largo y de intensa actividad en la ciudad, un grupo de casi 100 participantes de todo el mundo reconocimos que tenemos todo el conocimiento y los mecanismos necesarios para cambiar esta crisis.  Ya llegamos – lo logramos- tenemos todas las herramientas y conexiones necesarias para cambiar al mundo y hacerlo más pacífico, y limpio para todos. Este reconocimiento público nos dio un aliento de alivio a todos, ya que la pregunta ahora es, no si vamos a sobrevivir o no, sino cuáles son los detalles necesarios para hacer que los cambios necesarios sucedan.

El lunes reafirmó esta idea contundentemente. Bill McKibben, fundador de 350, tuvo una presentación pública con el Presidente de las Maldivas, Mohamed Nasheed.  En un auditorio muy lleno en el Klimaforum,  Bill aconsejó a los gobiernos de todo el mundo y a las empresas de ser cautelosas en sus decisiones durante los próximos años… ya que hemos comprobado ser millones de nosotros por todo el mundo, y los dejaremos sin empleo si no respetan nuestras sociedades y al medio ambiente.  Hemos formado el movimiento global más grande en la historia y no nos quedaremos callados.  El Presidente Nasheed agregó que cargamos la bandera de la esperanza y que nuestras palabras son nuestras únicas armas –- ya no nos quedaremos callados o forzados a aceptar que otro mundo es imposible (las Maldivas, por ejemplo, continuarán a presionar por incluir a 350 ppm en el texto de negociación y a pesar de su pequeño tamaño, mostrará el camino hacia un futuro más limpio al comprometerse ser el primer país carbón-neutro en los próximos diez años.)

La vibra en Copenhague confirma lo que había pensado: las verdaderas soluciones se encuentran en la base y en la comunidad – no podemos seguir teniendo las expectativas macroeconómicas y macro políticas a las que estamos acostumbrados.  Todos y cada uno de nosotros somos responsables de nuestro propio futuro; si vamos a continuar viviendo en este planeta que le llamamos casa, debemos de demostrar nuestra propia sustentabilidad ante todo.  No podemos seguir esperando a que llegue un príncipe en un caballo blanco a salvarnos a todos de los retos y problemas que enfrentamos.  En vez, tenemos que seguir uniéndonos con gente que piense como nosotros para formar una comunidad solidaria, las bases de la sustentabilidad.

El lunes por la noche, nos invitaron a una cena en la residencia de la Embajada de Dinamarca.  Nos esperaban en un palacio encantador con deliciosos platillos mexicanos senadores, diputados, empresarios, representantes del gobierno y muchos miembros de la comunidad mexicana en Copenhague.  Nuestra participación ya no era la de presionar para incluir a 350 dentro del documento, o seguir esperando a que nos escucharan.  En vez escuchamos, disfrutamos nuestros alimentos y celebramos ser mexicanos en Copenhague durante lo que habíamos pensado que fueran las pláticas más importantes de todos los tiempos.  El martes por la mañana nos invitaron a pasear en bicicleta a los alrededores de Copenhague con el Alcalde de la Ciudad de México.  De nuevo, un verdadero deleite ser parte de esta celebración.  Sin embargo mis prioridades ahora estuvieron más alineadas hacia la construcción de soluciones comunitarias para el movimiento en México y alrededor del mundo, en preparación para cuando seamos la sede de la Conferencia COP16 el próximo año  en el DF.  Al profundizarme mas y mas en el movimiento comunitario me acuerdo constantemente que en este movimiento no existe la competencia, ya que todos somos colaboradores hacia un futuro mas limpio y justo para todos.

Ayer por la tarde fuí invitado a una plática muy exclusiva sobre el REDD y la prevención de la deforestación anticipada.  El Secretario de la Agricultura Estadounidense prometió mil millones de dolares para esta causa, aunque como un “buen” político, no especifió los detalles.  Mientras tanto, miles de personas (y la mayoría de los delegados juveniles), molestos de que la ONU haya cerrado las puertas a los grupos minoritarios y a ONGs, se reunieron afuera del Bella Center protestando el hecho de que les han limitado drásticamente la entrada a la conferencia.  A pesar de que la presión política continúa siendo crítica para la movilización a gran escala del movimiento, el hecho de que ya no puedo entrar al Bella Center ya no me importa tanto, ya que he reconocido el hecho de que estoy aquí para ayudar a fortalecer a los movimientos de soluciones comunitarias y colaboración internacional con grupos similares.  No vine a forzar que los presidentes nos escuchen o a promover grandes divisiones y confrontaciones, ya que eso haría que se continúe fragmentando nuestro movimiento global de soluciones en la sustentabilidad.

– Fernando Ausin

COPENHAGEN. DECEMBER 16, 2009.

COP15 is turning out to be exactly what I had originally thought: either a world gathering of environmentally minded people or the closing of a big, global business deal. The side of the spectrum depends on which one of the three simultaneous conferences you are located. The official UN Framework Convention on Climate Change at the Bella Center encloses one of the largest ecologically-focused economic deals in history; the Klimaforum houses the self-proclaimed “people’s summit on climate change” and presents an alternative and professional conference on climate change; and Christiania, one of the largest squatter settlements in the world inside abandoned WW2 army barracks, presents the even more alternative perspective (over 200 people were arrested there the other night after Naomi Klein delivered a speech about resisting to power.)

I’ve had an opportunity to spend time analyzing the COP15 conference in all three locations these last few days and better understand the global climate talks in Copenhagen. Saturday morning, our group of Mexican NGOs held our second official meeting with the Mexican Delegation. The two government delegates framed the circumstances quite clearly: “we are now in the negotiations phase of the climate change agreements, the time for public discourse on Mexico’s position has long passed.” This seems quite interesting as looking back, Mexico hasn’t really had a discussion of their position (or at least that I am aware of.) As a matter of fact, a few weeks ago, before leaving Mexico, the Chamber of Deputies (similar to the US Congress) held a presentation of Mexico’s position at the UNFCCC. However, it was simply a presentation of the Mexican Government’s position—there was no debate or place for discussion. Two months earlier, during the 1st International Sustainable Cities Conference in Morelia, I had an opportunity to ask both the Secretary of the SEMARNAT (Mexico’s equivalent to the EPA) and Dr. Mario Molina (Nobel peace prize laureate scientist and member of the IPCC) about their inclusion of the 350 text in their position at Copenhagen. [For those of you unaware, 350 parts per million is the safe limit of CO2 scientists recommend we don’t exceed in order to continue having a safe and stable climate in our atmosphere. We’re currently at 390ppm and including reductions to 350ppm is what the 350.org campaign is mainly about.]

Both the Minister of the SEMARNAT and Mexico’s Nobel Peace Prize laureate told me that 350 is a nice number to include in the agreement, yet completely unreasonable for Mexico to include in their position. As far as I can remember, although we have been pushing for the 350 campaign in public and governmental campaigns throughout Mexico all year, our lobbying efforts have been futile to sway Mexico’s position (despite the fact that on October 24th, 350 organized the International Day of Climate Action in over 5,200 locations in 180 countries around the world and CNN dubbed it “the most widespread day of political action in history.”)

Given the lack of attention and accurate representation, we then participated in one of the largest rallies on climate change on Saturday. Over 100,000 of us marched through the city of Copenhagen for several hours, requesting accurate representation at the climate talks and united for a common cause for humanity. Apparently, some people couldn’t contain their frustrations peacefully and almost 1,000 people were arrested. The only police officers I saw, ironically, were shielding the McDonald’s and KFC downtown as participants marched by singing “capitalism is no longer valid.” After hours of uniting with youth from Latin America and chanting in unison with people from around the world, we the headed to Christiania to celebrate our democratic participation and right to congregate.

Sunday proved to be the most important and uplifting day in Copenhagen. Desmond Tutu, the Archbishop of Canterbury, and people of all faiths and religions welcomed the new day with a spectacular Sunday service in the Copenhagen Cathedral. The bells downtown rang 350 times, echoing in churches around the globe. That night and per a last minute request, I had the opportunity to help deliver an “Awakening the Dreamer, Changing the Dream” symposium by the Pachamama Alliance. On a dark, snowy afternoon, after a long weekend of intense activity in the city, a group of almost 100 of us from around the world recognized that we have all of the knowledge and necessary mechanisms to change this crisis around. We did it—we made it—we have all of the tools and connections to change this world and make it a more peaceful, cleaner environment for all of us. This public recognition came as a relief to all of us, as now our challenge is no longer whether or not we will survive; rather, what details are necessary in order to make this happen.

Monday reaffirmed this idea vehemently. Bill McKibben, founder of 350, held a public presentation with the President of the Maldives, Mohamed Nasheed. In a packed auditorium in the Klimaforum, Bill advised world governments and corporate interests to be precarious of their decisions these next few years… as there are millions of us around the world and we can and will leave them without a job if they do not respect our societies and environment. We have built the largest global movement that cannot and will not be shut down. President Nasheed confirmed that we carry the flag of hope and our words serve as our only weapons—we will no longer be silenced or forced to accept that another world is impossible (the Maldives, for example, will continue to press including 350ppm in the negotiating text and despite its small size, will show the way towards a cleaner future by becoming the world’s first carbon-neutral country in the next ten years.)

The mood in Copenhagen confirms my anticipated hopes: grassroots solutions are the way forward—not necessarily the macroeconomic and macropolitical expectations we were all accustomed to. I am confirming the fact that each and every single one of us is responsible for our own future; if we are to continue living on this planet we call home, we must demonstrate our own sustainability above all things. We cannot continue to expect that a prince on a white horse will come to save us from all crises and issues; rather, we can continue to bond with like-minded people to form community and solidarity, the basic staples behind sustainability.

We received an invitation Monday night to the Mexican Ambassador to Denmark’s residence for dinner. A lovely palace with delicious Mexican dishes and drinks awaited our exclusive event. Senators, entrepreneurs, government representatives and many members of the Mexican elite in Copenhagen joined us for a splendid evening.  Now our participation was no longer about demanding their inclusion of 350 in the text (although I still wore my 350 shirt all night), or expecting them to listen to our demands. This time we listened, enjoyed our meals, and celebrated being Mexicans in Copenhagen during what we once thought were the most important talks of all times. Tuesday morning, we were invited to a bike ride around Copenhagen with the mayor of Mexico City. Once again, a true treat to be a part of this celebration. Yet now our priorities are more aligned towards building the grassroots solutions movement in Mexico and around the world, in preparation for when we host the COP16 Conference next year in Mexico City. As I get deeper and deeper into this grassroots movement, the amazing people working in parallel from around the world remind me constantly that in this movement competition does not exist, we are all collaborators.

Yesterday afternoon I was invited to a high-level discussion about REDD and global anticipated deforestation with invited such as John Kerry, Thomas Friedman, Henry Waxman, Richard Branson, the Prime Minister of Norway, and the president of the world bank, among others.  The Secretary for the US Department of Agriculture pledged $1 Billion dollars for this cause, although like any “good” politician, he didn’t specify any details.  In the meantime, thousands of people (and the majority of the youth delegates) are quite annoyed and upset that the UN has closed the doors to minority groups and NGOs in the next few days. They gathered outside the Bella Center yesterday protesting the limited entrance to the conference. Despite the fact that political lobbying continues to be crucial for large-scale movement building, the fact that I cannot enter Bella no longer matters to me, as I a have realized that my purpose here is to pursue grassroots solutions and international cross-pollination and collaboration. I am not here to force Presidents to listen to us during their alleged negotiation time, or promote larger divisions and confrontation, as that will only continue to fragment our global solutions movement.

– Fernando Ausin

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  1. Sarah Martin permalink
    diciembre 18, 2009 5:49 pm

    Nando, thank you so much for these detailed, thoughtful observations, and for including the English as well as the Espanol. It is so valuable to know what is really going on there. Thanks for the lovely vision of you and your colleagues on a Danish midwinter afternoon presenting the Awakening the Dreamer Symposium, welcoming people to understanding that we already have what we need to bring about make the changes that must happen. Thank you for all you do, for being such a clear communicator, and for igniting your own powerful leadership in our urgent mission.

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