Saltar al contenido

Reunión de los Jóvenes Latinoamericanos en Cochabamba

mayo 3, 2010

350.org, sus colaboradores bolivianos, Reacción Climática, y otros colaboradores de América Latina consideraron la cumbre de Cochabamba como una oportunidad fantástica para reunirse de un modo informal con los líderes de las juventudes latinoamericanas y de todo el mundo para conocerse, aprovechar las ideas que surjan en la cumbre y trabajar a partir de ideas y propuestas para la acción colectiva contra el cambio climático en vista a COP16. La reunión tuvo lugar el 23 y el 24 de abril en el centro de Cochabamba.

Foro COP15: “De Copenhague a Cancún: Experiencias y lecciones aprendidas”

marzo 29, 2010
El cambio climático es una realidad y está afectando a distintos países en el mundo. Según el Tyndall Centre (Centro para la Investigación del Cambio Climático), Perú es el tercer país más vulnerable frente al cambio climático. 

En Diciembre 2009, la Décimo Quinta Conferencia de las Partes (COP15) organizada en Copenhague (Dinamarca) por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), contó con la participación de expertos y científicos en temas ambientales, ministros o jefes de estado y organizaciones no gubernamentales de los 192 países miembros de la UNFCCC. Esta conferencia tenia el objetivo de alcanzar un tratado global para la mitigación del cambio climático más allá del 2012, año en el que expira el protocolo de Kyoto      

  

Sin embargo, luego de dos semanas de negociaciones, los resutados de la COP15 fueron frustrantes e insatisfactorios. Nuestros líderes mundiales no fueron capaces de dar continuidad al Protocolo de Kyoto. Concluyendo con un acuerdo político no representativo ni debatido en plenaria durante la cumbre, al cual posteriormente se han venido adhiriendo voluntariamente los países, pero que no es legalmente vinculante (obligatorio) ni ambicioso.
Por ello, con el  objetivo de realizar un balance y evaluar los resultados de la COP15, desde diferentes perspectivas para presentar las lecciones aprendidas que contribuyan a desarrollar un mejor rol en los siguientes procesos de negociación con miras a la COP16 en México, la Red Interquorum, 350 Perú y Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza (GCAP Perú) – con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert (FES) y el Movimiento Ciudadano frente al cambio climático (MOCICC), coordinaron la realización del foro: “De Copenhague a Cancún: Experiencias y lecciones aprendidas”. Luego de las palabras de bienvenida del Sr. Raúl Tecco (Asesor de la FES) se inicio el desarrollo del evento teniendo como expositores principales a: Gerardo Honty – Investigador en energía y cambio climático del Centro Latinoamericano de Ecología Social CLAES (Uruguay), Eduardo Calvo – Asesor de la Dirección General de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores (Miembro de la Delegación Oficial Peruana en la COP15), Rocío Valdeavellano – Coordinadora General del MOCICC. En el Panel de comentaristas a: Julia Urrunaga – Asesora en política de bosques y cambio climático de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), Víctor Nomberto – Delegado del Colegio de profesionales del Perú en la Comisión Nacional de Cambio Climático, y con los aportes de Juan Carlos Soriano – Coordinador voluntario de alianzas estratégicas de SustainUS. La moderación estuvo a cargo de Rosa Torres –Red Interquorum.  

Los documentos debatidos en el foro fueron el “Acuerdo de Copenhague” (Copenhagen Accord), la Posición Peruana en la COP15 y su posterior carta de asociación a este acuerdo. Así como se compartió la Declaración conjunta de la sociedad civil y movimientos sociales, y la Declaratoria de Jóvenes Latinoamericanos en COP 15.                                             

 Lima, 23 de marzo 2010.

El Foro se llevo a cabo el 23 de marzo, en el auditorio de la Fundación Friedrich Ebert, contando entre un público diverso, la participación de representantes de organizaciones e instituciones públicas y privadas

COP 15: Entre la oportunidad y la realidad, una esperanza postergada…

diciembre 29, 2009

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) en su décima quinta sesión – COP 15, llevada a cabo del 7 al 18 de diciembre en la ciudad de Copenhagen – Dinamarca, se presentaba como la gran oportunidad de llegar a un acuerdo vinculante y ambicioso de las partes (los países firmantes) para el desarrollo adecuado y eficiente de los planes de adaptación y mitigación frente al cambio climático. Sin embargo, después de dos años de reuniones de trabajo de los negociadores, iniciada en Bali (Indonesia) el 2007, esta esperanza no pudo concretarse.

La UNFCCC establece en su artículo 7 – conferencia de las partes – que las decisiones se adoptan por consenso, no por mayoría. Es decir, todos los países participantes de la reunión deben estar de acuerdo en aprobar la propuesta presentada; y en esta cumbre varias sesiones se suspendieron por oposición de algunos países, postergando con ello el debate de los puntos en agenda, como las referidas a las enmiendas del protocolo de Kyoto, entre otros temas.

Se planteaban dos posibles opciones a definirse en la COP15; la primera era ampliar la vigencia del protocolo de Kyoto (que vence el 2012) al asumir un segundo periodo de compromiso hasta el 2020, con las adendas que fueran necesarias aprobarse; la segunda se encaminaba a elaborar un nuevo tratado donde se incluyera a EEUU y China para que asumieran compromisos de reducción de emisiones en base a 1990. Sin embargo, ninguna de ellas tomo forma definitiva, de un lado se exigía que antes de modificar el protocolo de Kyoto, los países desarrollados (Anexo 1) cumplan primero con los compromisos que asumieron; del otro lado nada garantizaba la incorporación voluntaria de EEUU y China en un nuevo tratado, a pesar de las reuniones privadas que sostuvieron estos países para llegar a un acuerdo común al respecto.

En todo este proceso final de negociaciones, los observadores presentes durante la COP15 (ONGs, movimientos ciudadanos, universidades, organizaciones juveniles, medios de comunicación), desarrollaron un papel activo frente a los resultados de las plenarias, principalmente en las que se suspendían las agendas de reunión, con el objetivo de que los negociadores reflexionen sobre la responsabilidad de llegar a un acuerdo común tomando decisiones más concientes con la actual situación del planeta, ya que como representantes tendrán que informar a sus países sobre las posiciones que están asumiendo.

Así mismo, la juventud estuvo presente en esta cumbre, aunque en su mayoría provenientes de otros continentes,  los jóvenes de Latinoamérica dieron un paso importante al lograr reunirse y debatir en conjunto las realidades y problemáticas ambientales de sus países frente al cambio climático, del cual se elaboró una declaración que a su vez tomó nota de los documentos juveniles generados en varios países de la región. De igual manera, los jóvenes seguían de cerca las posiciones que venían desarrollando durante las negociaciones sus delegados nacionales.

La Declaratoria de los Jóvenes Latinoamericanos participantes en la COP 15 como propuesta regional demanda a los países de Latinoamericana a trabajar en conjunto y presentar una posición más fortalecida para lograr resultados coherentes y responsables en las negociaciones, así como el establecimiento de compromisos vinculantes y sostenibles de parte de los países desarrollados (Anexo I) para realmente hacer frente a los impactos del Cambio climático, que es una problemática global pero que requiere de estrategias regionales.

Un aspecto positivo de la cumbre es que Juventud Latinoamericana reafirmó su compromiso en seguir trabajando desde sus localidades para contribuir a que se superen las diferencias políticas durante las siguientes negociaciones, principalmente las que representan intereses económicos particulares, y esto permita a todas las partes tener una visión más amplia de la realidad para actuar a tiempo, adoptando consensos en base al respeto, la transparencia y el trabajo en equipo. Con el protocolo de Kyoto aún vigente solo por dos años más, se hace imperativo que los lideres de cada país, asuman seriamente el rol que les corresponde con su población y con mantener el equilibrio de nuestro planeta.

Rosa Torres – Perú

El Acuerdo en Hopenhagen y el Nuevo Panorama!!! – Jessica López

diciembre 27, 2009

Finalmente, después de estrepitosas discusiones, oscuros procedimientos y la llegada de los primeros mandatarios de los países, se llegó a un acuerdo, el cual está muy lejos de ser legalmente vinculante, transparente y justo.

Sin embargo, se han escuchado declaraciones conformistas, en las que expresan que este acuerdo fue lo mejor que se pudo obtener, y que si bien es cierto es significativo, pues definitivamente es insuficiente. Esto hace que cada vez más, me cuestione este procedimiento de negociación y que estas palabras lejos de ser alentadoras a mi parecer son decepcionantes.

Es que ¿Cómo se pudieron desvanecer todas las intenciones expresadas en la ceremonia de apertura? Donde todos los presentes deseaban viabilizar un acuerdo justo, dando claras y prontas soluciones al problema del cambio climático, expresando enfáticamente su rechazo a la doble agenda y exigiendo la transparencia del proceso. La primera presidenta de la COP 15, porque finalmente fueron algunos,  expresó que la voluntad política jamás fue tan evidente. Pero definitivamente estas palabras se las llevó el viento y todo lo antes dicho sucedió exactamente al contrario.

La inconsistencia del proceso hace que delegaciones, que realmente se han esforzado por llevar a cabo las negociaciones, se vean opacadas. Y que la brillante aparición de unos pocos personajes traigan la “solución del problema” mediante un acuerdo inconsistente, y no obstante con ello; nos vendan la idea de que es lo que el mundo necesita y que para  el tratado  legalmente vinculante que el mundo pide, se requiere tiempo. Yo me pregunto, tiempo  ¿para qué?  Para que la cifra de afectados por el cambio climático aumente o tal vez para que el deterioro ambiental sea tal que no podamos remediarlo. Me cuesta un poco entender, que no  se reconozca la urgencia del asunto y que esta cuestión siga postergándose.  Probablemente este grupo de países, quienes elaboraron el “Gran Acuerdo”, estarán esperando el agradecimiento unánime de la población y uno de ellos no me sorprendería, si va por un segundo Nobel.

En la prensa escrita de mi país he encontrado una frase que es acorde a este evento “No hay mentira más perjudicial, que la verdad disfrazada”. Es que no puede ser más oportuna, creo que realmente refleja lo que fueron las negociaciones en el proceso de COP 15. Pues además de los documentos aparecidos de la nada, de la falta de voluntad política, la doble agenda y otros sucesos más, se añade la increíble participación de la sociedad civil donde este año, fuimos miles de personas; hasta triplicamos la cifra de jóvenes en el evento. Pero, ¿Cuál fue la real intención de acreditar a tantos miembros de la sociedad civil? Si en la segunda semana nos iban a restringir la entrada. Probablemente lo que una joven mexicana dijo sea verdad: “Nosotros solo les servimos para hacer cifras, para que después se jacten de que ahora se ha incluido a miles de personas, y solo seamos una estadística más, que ellos manejarán a su favor”.

Pese a todo lo evidenciado, para muchos de los que participamos por primera vez en uno de estos eventos, tenemos un sabor amargo de ello, pero a la vez esto se convierte en un impulso para seguir trabajando y buscar la manera de realmente hacer el cambio.

Sin duda las soluciones no estén precisamente en estas conferencias, sino en la revolución que nosotros mismos hagamos en nuestro interior y en la manera en la que transmitamos esta ola de soluciones, que acabe con la apatía y la indolencia de muchos.

Es importante, considerar que COP 15 no fue el cierre de un acuerdo, sino más bien el inicio del trabajo que mucho tenemos, para mejorar la situación de nuestro planeta. Y que este evento sea el motor de impulso para cambiar el rumbo de la búsqueda de soluciones. Incentivando más el desarrollo local y el cambio en el estilo de vida de los seres humanos.

Involucrando a más gente en la problemática, realizando movimientos con objetivos claros y planes de acción estratégicos para incidencia del mismo, con ello queriendo evitar que jóvenes y sociedad civil en general, sufran los atropellos que recibieron por la violencia de la policía en las afueras de Bella Center.

Sé que ahora muchos de nosotros estaremos más pendientes que nunca, de lo ocurre con respecto a los avances del acuerdo y que si bien es cierto no tenemos incidencia directa en las decisiones, es importante que sepan que estamos aquí trabajando desde nuestro propio espacio haciendo un real cambio. Haciendo que más gente sepa y se entere de la problemática, ya que la información es poder.

Las esperanzas no pueden morir y mucho menos podemos empaparnos de la negatividad de muchos de los líderes, quienes con el pesimismo intentan implantar en nosotros una triste resignación. Por eso ahora, es tiempo de buscar nuevos horizontes, de organizarnos, de hacer escuchar nuestra voz, de trabajar desde nuestra propia comunidad, y así que los líderes mundiales sepan que seguimos aquí en pie de lucha y siempre vigilándolos.

Jessica – Ecuador

Conclusiones de la COP15: lo logramos. / Conclusions from COP15: we did it. –Fernando Ausin

diciembre 23, 2009

COPENHAGUE, 22 DE DICIEMBRE DEL 2009.

Les escribo en mi último día en Copenhague.  También es el día más oscuro del año, la temperatura está bajo cero y ha estado nevando toda la semana.  Después de la COP15, el sentimiento de la navidad ya empezó a llegar a la ciudad—pero antes de que pueda bajar mis cosas y descansar un poco, hay varias cosas que me gustaría concluir de nuestra experiencia en Copenhague.

Mi amigo Israelita lo dijo muy bien el viernes pasado (el último día de la COP15): “no es que extrañemos nuestras casas, es que ya estamos hartos de Copenhague”.  Independientemente de donde hemos pasado nuestros días en estas últimas dos semanas, Copenhague nos ha costado a todos.  El clima tan frío, el viento Nórdico tan constante y la falta de luz del sol ha llevado a la enfermedad, frustración y a crear una vibra negativa en la ciudad.  Además de todo esto, los resultados políticos de los acuerdos de la COP15 son algo que seguramente ya están enterados—una conferencia que se irá a la historia como una de las oportunidades políticas perdidas mas importantes de nuestros tiempos.

La complacencia y la pasividad, dentro de otras cosas, han llevado la dirección general de los acuerdos políticos.  Los líderes políticos—especialmente el símbolo de la esperanza internacional, Barack Obama—tuvieron una gran oportunidad de inspirar, motivar y dirigir el cambio del clima mundial utilizando las herramientas de la ciencia y el razonamiento lógico dentro de su política.  Sin embargo, y desde mi punto de vista, los intereses económicos sobrepasaron la política y Copenhague terminó con un acuerdo muy pobre, dejando así un sabor muy amargo dentro de las bocas de los creyentes de la ONU.  De lo que he leído, la prensa—incluyendo la prensa oficial de la página de la COP15—y los medios de comunicación han acaramelado con harta gula los resultados de los acuerdos, ya sea al ignorarlos plenamente o por medio de complacencia total.  Tristemente los líderes políticos a los cuales les teníamos grandes esperanzas se rindieron a un resultado que compromete al mundo y como leerán en el documento anexo de las últimas horas de la plática, hasta supuestos campeones de la esperanza como el Presidente de las Maldivias, Mohammed Nasheed y el Presidente de uno de los países mas amenazados del mundo, Bangladesh, se han rendido a un tratado muy débil.

Después de enviarles mi último blog, un amigo de México me escribió para preguntarme como podía ser posible que estuviéramos tan felices y permaneciéramos tan positivos cuando los acuerdos iban tan mal.  Cómo nos atrevíamos a mantenernos positivos durante estos tiempos tan difíciles?  Le voy a responder con una cita que varios amigos del movimiento climático mundial dicen: “dejemos la negatividad para mejores tiempos.”  Quizás los acuerdos políticos no lograron lo que todos esperábamos, eso es cierto.  Sin embargo, el arranque, la velocidad y la dirección que el movimiento global juvenil de soluciones al cambio climático está tomando sobrepasa cualquier papel escrito que pudo haber resultado de la COP15.  También me gustaría hacer referencia a una cita que dos autores del estado de Iowa nos dijeron durante las elecciones Presidenciales de EEUU el año pasado, “para que perder el tiempo cortando el tronco de un árbol viejo que se está pudriendo por dentro cuando podemos enfocarnos en asegurar que crezcan los otros arbolitos?”

Además, desde nuestro punto de vista como organización que promueve la sustentabilidad moderna trabajando con comunidades indígenas en México, Estados Unidos y el Amazonas, integrando las bondades del mundo moderno tecnológicamente avanzado a su sabiduría histórica y respeto a la Madre Tierra, somos miembros activos de el tiempo mas emocionante de la humanidad.  Estamos bendecidos de poder jugar un rol dentro de el Gran Despertar del mundo, de poder despertar de nuestra explotación de la Tierra hacia un mayor entendimiento de la interconexión de todos los seres.  Hay y por siempre seguirá habiendo la esperanza, ya que es el único camino hacia delante (para mayor información sobre estos temas en ésta época navideña, les recomendamos vean la película de Home o el documental de la BBC llamado Planeta Tierra.)

Quizás esto sea difícil de asimilar, especialmente para aquellos que no estuvieron en Copenhague o que no pudieron estar al tanto de las noticias de la COP por medio de los medios de comunicación partidistas.  Sin embargo, les escribo para confirmar el hecho de que salieron muchos logros de Copenhague, y en ellos es lo que les pido que nos enfoquemos.

Primero, y antes que nada, creo que debemos entender el hecho que la COP15 no ha sido un fracaso, sino que ha presentado una gran oportunidad de desgarramiento del modelo político anticuado al que estábamos acostumbrados.  Juan Carlos Soriano, un gran líder juvenil ambientalista de Perú que colabora con las organizaciones de SustainUS y 350 fue invitado a la plenaria el viernes para representar la voz del movimiento juvenil.  De forma muy elocuente y afirmante representó nuestras voces y exigencias y les recomiendo mucho que lo vean aquí.  Es cierto, los líderes políticos han puesto en riesgo el futuro de la humanidad.  Sin embargo, la mejor parte es que los riesgos siempre van acompañados de oportunidades…

Con eso en mente, podríamos vislumbrar a los políticos como grandes héroes maquiavélicos por haber permitido que estas circunstancias de gran riesgo potencial florecieran con el fin de ayudar a despertarnos a tomar acción.  Para éstas alturas, todos deberíamos de entender las consecuencias potenciales que nuestra falta de acción nos llevaría… potencialmente devastando la vida en la Tierra como la conocemos dentro de éste Siglo.

Por lo tanto, hacer el cambio que necesitamos requiere de acción inmediata—y de acción de todos nosotros.  Sé que quizás algunos de ustedes ya estén tomando el liderazgo en sus comunidades, sin embargo, siendo francos, si queremos seguir jugando este juego llamado vida, los expertos recomiendan que nos vayamos adaptando al cambio.  Aquí hay algunas recomendaciones para todos:

-       consumir menos, esto incluye regalos de navidad, empaques innecesarios, empaques desechables, etcétera (siempre hay que preguntarnos, en verdad necesito tantas cosas???)

-       comer carne lo menos posible, quizás solo en fiestas y ocasiones especiales como la gente tradicional e indígena (el metano derivado de los animales que mueren para tus tacos al pastor, enchiladas de pollo y carnes asadas producen más del 40% de gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera…)

-       reducir la deforestación desde nuestra propia casa, utilizar el papel y los derivados de papel lo mas sabiamente posible (la deforestación es un verdadero riesgo para la humanidad, ya que la pérdida de la biodiversidad, la capacidad de producción y regeneración de agua y el atrapamiento de dióxido de carbono producen aproximadamente 20% de todas las emisiones de gases de invernadero)

-       caminar más, usar la bici regularmente y utilizar el transporte público lo más que se pueda.  A pesar de que sea un poco más retador, nos ayuda a hacer ejercicio, reducir la obesidad y otras enfermedades e incrementa nuestro nivel de felicidad al estar afuera y en contacto con otras personas.

Seguramente se estarán preguntando hacia dónde vamos como miembros de este lugar llamado Tierra, o qué es lo que determinan los expertos que depara nuestro futuro.  Pues es bastante fácil decir que después de la COP15, nosotros somos los expertos en éstas preguntas y nosotros individual y colectivamente decidimos las respuestas.  Si reconocemos los retos y empezamos a mitigar los cambios con nuestras propias acciones, ya estamos al frente de adaptarnos al nuevo mundo.  Si nos rehusamos a escuchar y no cambiamos nuestras propias circunstancias ni un poco, a pesar de lo mucho que ya hagamos en nuestras vidas diarias, entonces los retos incrementan significativamente.  La decisión es nuestra y nos corresponde a todos nosotros.

Por nuestra parte, tenemos una gran oportunidad al frente de la cual me gustaría invitarlos a participar.  Creemos que la sustentabilidad es el reto número uno que enfrenta la humanidad y que para seguir adelante, tenemos que volvernos seres mas sustentables en este planeta.  Para algunas comunidades indígenas en México, la sustentabilidad significa “vida” y proponemos incorporar los avances tecnológicos modernos de nuestra civilización (las telecomunicaciones y energía renovable principalmente) a su filosofía milenaria.  Durante todo el camino, estaremos compilando y promoviendo soluciones encontradas en la sustentabilidad moderna al viajar en un autobús con soluciones replicables por todo el sureste de México.  Si esto les parece divertido y les gustaría participar, ya sea en la planeación, ejecución o recaudación de fondos (apoyar a iniciativas juveniles y a emprendedores sociales es una gran forma de ser parte del movimiento, saben?), por favor avísenme… entre más trabajemos en esto, mejor.

Además, hemos confirmado el hecho de que la siguiente COP16 será en México.  A pesar de que nos gustaría diferenciarnos (y de lo que yo entiendo, al igual que muchos miembros del movimiento internacional juvenil también) de la parte política oficial, esto representa una gran oportunidad de albergar la conferencia el próximo año en nuestra cancha.  Tenemos un año de planeación para atraer a la máxima cantidad de personas de la forma más pacífica y constructiva posible para seguir construyendo un futuro mas limpio y justo para todos.  Como Mexicanos, nuestros retos principales incluyen colaborar lo más eficiente y rápido posible, con el fin de mostrarle al mundo lo que somos para finales del 2010, al igual que preparar la bienvenida más amigable y cálida para nuestros huéspedes internacionales.  Tendremos que trabajar mucho para asegurar que todas las voces sean escuchadas y representadas, que la justicia sea una parte esencial del movimiento y que todos tengamos la opción de ser una parte íntegra de la evolución de nuestra conciencia por medio de éste evento si así lo deseamos.  Si les gustaría participar en esto y pasar un tiempo en México el próximo año, por favor avísenme también.

Terminaré esta nota contándoles de una noche que personalmente considero histórica en Copenhague.  El sábado por la noche, los miembros de 350 recapitulamos y cerramos nuestra participación en la COP15.  Estoy tremendamente agradecido con todo el equipo de 350, ya que han podido, de forma brillante y ejemplar, unir a personas de todos los continentes, religiones, colores, antecedentes y razas.  Más de 40 líderes ambientalistas internacionales nos reunimos en un círculo mágico, recontando nuestras historias de la COP15, que funcionó, que podemos mejorar y hacia dónde queremos dirigir de aquí en adelante.  Después de muchos aplausos, risas, abrazos y agradecimientos, nos enfiestamos hasta que ya no pudimos celebrar más.  Esa noche confirmé el hecho de que ya llegamos, lo logramos, ya estamos del lado positivo de la ecuación, estamos construyendo el momento parte aguas mundial y preparándonos progresivamente hacia él.  Al igual que los ciclos de la Tierra, hemos pasado los días más oscuros del año.  Por pura lógica, el camino hacia delante sólo puede ser más brillante, cálido y fructífero para todos.  Sigamos apoyando y fortaleciendo el movimiento en nuestras propias vidas y en nuestras comunidades. Es la oportunidad mas grande que tenemos como miembros de la era más emocionante que la humanidad jamás haya vivido.

- Fernando Ausin


COPENHAGEN, DECEMBER 22, 2009.

I am writing to you on my last day in Copenhagen.  It’s also the darkest day of the year, it’s below freezing, and it’s been snowing for the last few days.  After the COP15, the holiday vibe is definitely starting to kick in—but before I can put my stuff down to rest for a bit, there are several things I’d like to conclude from our experience in Copenhagen.

My Israeli friend put it best last Friday (the last day of COP15) “it’s not that we’re homesick… we’re Copenhagensick.”  Regardless of where we’ve spent our days these last two weeks, Copenhagen has taken a toll on all of us.  The sub-zero weather, the constant frigid Nordic winds, and the severe lack of sunlight has led to many illnesses, frustrations, and a general dark vibe in the city.  On top of that, the political result from the COP15 agreements is something I’m sure you are all aware of—a conference that will go down in history as one of the biggest missed global political opportunities of our times.

Complacency and passivity, among other things, led the general direction of the political agreements.  The world’s political leaders—especially the international beacon of hope, Barack Obama—had a great opportunity to inspire, motivate and direct change in the world’s climate by using the tools provided by science and logical reasoning in their politics.  From my point of view, business interests superseded politics and Copenhagen left us with a meager outcome… and a terribly sour taste in the mouths of UN believers.  From what I have read, the press (including the COP15 official website) and media outlets have sugarcoated the results of the agreement with gluttony… either through sheer avoidance or accentuated complacency.  Sadly enough, political leaders we held high hopes upon complied with a globally compromising result… and as you will read in the attached document, even champions of hope such as the President of the Maldives, Mohamed Nasheed, and the President of the most threatened country, Bangladesh, agreed to a meager accord.

After my last email a friend from Mexico wrote questioning why I could be so happy and stay so positive when the agreements were so terrible.  How dare we be positive during these challenging times?  I’ll respond with a quote that several friends in the global environmental movement so aptly put, “let’s leave negativity for better times.”  Perhaps the political agreements did not achieve what everyone had hoped for.  However, the momentum, speed and direction the global youth solutions-based movement is taking supersede any written piece of paper that could have resulted from COP15. I’ll also reference a metaphor from two authors we met in Iowa during the US Presidential elections last year, “why spend time cutting down an old tree that is rotting from the inside out when we can spend time making sure the saplings are growing safely?”

Furthermore, from our perspective promoting modern sustainability working with indigenous communities in Mexico, the US and the Amazon and integrating modern technological advances to their historical wisdom and respect for Mother Earth, we active members of humanity are living the most exciting times of all.  We are fortunate to play a part in the Great Awakening of the world, to snap out of our exploitation of the Earth into a greater understanding of our interconnectivity.  There is, and will forever continue to be, hope, as it is our only way forward (for more information on this during this holiday season, check out the movie Home or the BBC Documentary Planet Earth).

Perhaps this might be difficult to assimilate, especially for those who weren’t here or who couldn’t keep up with the news on COP in the blemished media outlets.  However, I am writing to confirm the fact that Copenhagen has led to many amazing outcomes… and that’s what I propose we focus on.

First, and most importantly, I think we should understand the fact that COP15 has not been a failure; rather, it has presented a great opportunity to rupture from the stale political model we’ve been accustomed to.  Juan Carlos Soriano, an amazing youth environmental leader from Peru collaborating with SustainUS and 350, stood on the UN Plenary stage Friday to represent the voice of the youth movement.  He eloquently and steadily voiced our concerns and demands and I highly recommend you watch him here.  Political leaders have put the future of humanity at risk… and the greatest thing is that risks are always accompanied by opportunities.

As such, we could see our politicians as great Machiavellian heroes, for having allowed this circumstance of great potential peril to flourish in order to help awaken us to action.  By now, we all ought to understand the potential consequences that our inaction would lead to… potentially devastating life on Earth as we know it within this century.

Making the change we need to make requires immediate action—and that means action from all of us.  I know many already take lead in our communities.  Yet bluntly put, if we want to continue being a part of this game called life, experts recommend we start adapting our lifestyles to change.  Here are a few helpful tips for all of us:

-       consume less, that includes holiday presents, unnecessary packages, disposable containers, etcetera (it’s good to always ask oneself, do I really need all this crap?)

-       eat meat as little as possible, perhaps only for feasts and special occasions as traditional native people do (the methane derived from the animals that die in order to bring you burgers, chicken stir fry’s, and bacon produces over 40% of green house gases in our atmosphere);

-       reduce deforestation in your own backyard, consume paper and paper products as wisely as possible (deforestation is a severe risk to humanity, as the loss of biodiversity and capacity of water production and regeneration of carbon dioxide sinks produce roughly 20% of all greenhouse gas emissions)

-       walk more, use your bike regularly, and rely more on public transportation.  It helps put us into shape, reduces obesity, diabetes and other illnesses, and increases our level of happiness to be outside and in contact with other people.

Where are we going as members of this place called Earth, what do experts determine is our future?  It’s quite easy to say after COP15 that we are the experts on this one and we individually and collectively decide the answers to these questions.  If we recognize the risks and begin to mitigate change by our actions, we’re already on the forefront of adapting to the new world.  If we refuse to listen and do not change our circumstances by even a little, regardless of how much we all already do in our lives, then the risks become increasingly higher.  The choice and responsibility is up to all of us.

On our behalf, we have a great opportunity ahead of us, which I’d like to invite you all to participate in.  We believe sustainability is the number one issue confronting humanity and that in order to continue, we ought to include become more sustainable beings on this planet.  For some indigenous communities in Mexico, sustainability is roughly translated as “life”, and we propose incorporating the modern technological advances of our current civilization (telecommunications and renewable energy) to their millennial philosophy.  All along the way, we’ll be compiling and promoting solutions found in modern sustainability, all while traveling around southeastern Mexico on a bus filled with even more replicable solutions.  If this sounds like fun and you’d like to participate either in the planning, execution or fundraising (supporting youth initiatives and social entrepreneurs is a great way to be a part of the movement too, you know), please let me know… we need all hands on deck for this one.

Aside from this, we have also confirmed the fact that the next COP16 will be hosted in Mexico.  Although we would like to differentiate ourselves (and from what I understand, many members of the international youth movement as well) from the official political side, this presents an amazing opportunity to host the conference next year on our home turf.  We have one year of planning to bring as many people together as peacefully and constructively as possible to continue creating a cleaner, more just future for all.  As Mexicans, our main challenges include collaborating efficiently and rapidly in order to show the world what we are all about by the end of 2010, and prepare to welcome everyone as warmly and friendly as we can.   We’ll have to work diligently to ensure that all voices are heard and represented, that justice becomes an essential part of the movement, and that we can all become integral parts of the evolution of consciousness through this event if we so choose.  If you’d like to participate in this and spend some time in Mexico next year, please let me know as well.

I’ll close this note telling you about a personally historic night in Copenhagen.  On Saturday night, we debriefed and held our closing event with 350.org.  I am immensely grateful for the 350 team, as they have quite brilliantly and with great example united people of all continents, faiths, colors, backgrounds and races.  Over 40 of us international youth environmental leaders gathered in a magical circle retelling our stories from COP15, what worked, where we need to improve, and where we want this to continue.  After many applauses, laughs, hugs and appreciation, we partied until we could celebrate no longer.  That night I confirmed that we did it, we made it, we’re now on positive side of the equation, we’re building the global breakthrough moment and busily preparing progressive steps towards it.

Just as the cycles of the Earth, we have passed the darkest days this year.  By sheer logic, the road forward can only be brighter, warmer, and more fruitful for all of us.  Let us continue fostering and strengthening the movement in our own lives and in our communities… it is our greatest opportunity as members of the most exciting time humanity has ever lived.

- Fernando Ausin

De Hopenhague a Soluciones Comunitarias / From Hopenhagen to Grassroots Solutions — Fernando Ausin

diciembre 17, 2009

COPENHAGUE, 16 DE DICIEMBRE DEL 2009.

La COP15 está resultando ser o una reunión mundial de ambientalistas apasionados o la clausura de un enorme tratado global de negocios.  El lado del espectro depende en cuál de las tres conferencias simultáneas te encuentres.  El encuentro oficial de la ONU (el UN Framework Convention on Climate Change) está en el recinto del Bella Center y es uno de los tratados económicos con finta ecológica más grandes en la historia; el Klimaforum alberga el “foro climático de la gente” y presenta una conferencia alternativa y profesional sobre el cambio climático; y Christiania, uno de los ocupas más grandes del mundo se encuentra en uno de los campamentos militares abandonados de la Segunda Guerra Mundial y presenta una perspectiva aún más alternativa que el Klimaforum (más de 200 personas fueron arrestadas la otra noche después de que Naomi Klein dio un discurso de resistencia.)

He tenido la oportunidad de pasar tiempo en los tres lugares esta última semana para analizar la COP15 y entender un poco mejor las pláticas sobre el calentamiento global en Copenhague. El sábado por la mañana, nuestra delegación mexicana de ONGs tuvo nuestra segunda junta oficial con la Delegación mexicana.  Los dos delegados del gobierno enmarcaron las circunstancias muy claramente: “nos encontramos ahora en la fase de negociación de los acuerdos del cambio climático, el tiempo para incidencia pública ya ha pasado.”  Esto me parece muy interesante, ya que no recuerdo que México haya tenido una discusión sobre su postura en la COP15.  Hace algunas semanas antes de salir de México, la Cámara de Diputados tuvo una presentación sobre la postura de México en la UNFCCC.  Sin embargo, fue solamente una presentación de la postura del Gobierno Mexicano – no hubo debate o lugar para discusión.  Hace dos meses antes, durante la Primera Conferencia Internacional de Ciudades Sustentables en Morelia, tuve la oportunidad de preguntarle al Secretario de la SEMARNAT y al Dr. Mario Molina (Premio Nobel de la Paz y Científico Mexicano miembro de la IPCC) acerca de incluir el texto de 350 en su posición en Copenhague. [Para aquellos que no estén enterados, 350 partes por millón es el límite sano de dióxido de carbono que los científicos recomiendan no exceder para poder continuar teniendo niveles atmosféricos estables. Actualmente  estamos a 390 ppm e incluir las reducciones a 350ppm es de lo que se trata la campaña de 350.org.] Ambos, el Ministro de SEMARNAT y el Premio Nobel de la Paz de México, me dijeron que 350 es un buen número para incluir en el acuerdo, aunque completamente irrazonable para que México lo incluya dentro su posición.  A pesar de haber estado presionando la campaña de 350 en campañas públicas y con el gobierno  de México todo el año, nuestros esfuerzos de incidencia han tenido poco efecto para cambiar la postura de México (a pesar del hecho de que el 24 de octubre, 350 organizo el Día Internacional de Cambio Climático en más de 5,200 localidades y 180 países alrededor del mundo y CNN lo llamo “el día de mayor difusión de acción política de la historia”.)

Dada la falta de representación en nuestra delegación, participamos en una de las manifestaciones más grandes sobre el cambio climático el sábado. Más de 100,000 personas marchamos en la ciudad de Copenhague durante varias horas haciendo claras nuestras demandas: justicia climática, reducción de emisiones y representación equitativa.  Aparentemente, algunas personas no pudieron contener sus frustraciones pacíficamente y casi 1,000 fueron arrestados.  Los únicos oficiales de policía que yo vi, irónicamente, estaban resguardando el McDonald’s y KFC en el centro mientras los participantes marchaban cantando “el capitalismo ya no sirve.”  Después de horas de unirnos con la juventud de América Latina y cantando en un solo tono con gente de todo el mundo, nos fuimos a la Christiania a celebrar nuestra participación democrática y derecho de congregarnos.

El domingo, sin lugar a duda, ha sido el día más importante e inspirador en Copenhague.  Desmond Tutu, el Arzobispo de Canterbury, y gente de todas las fés y religiones le dieron la bienvenida al nuevo día con un espectacular servicio dominical en la Catedral de Copenhague. Las campanas en el centro repicaron 350 veces, haciendo eco con las iglesias de todo el mundo.  Esa noche, y por una solicitud de último minuto, tuve la oportunidad de facilitar un simposio de “Despertando al Soñador, Cambiando el Sueño” de la Alianza Pachamama. En una tarde obscura y nublada, después de un fin de semana largo y de intensa actividad en la ciudad, un grupo de casi 100 participantes de todo el mundo reconocimos que tenemos todo el conocimiento y los mecanismos necesarios para cambiar esta crisis.  Ya llegamos – lo logramos- tenemos todas las herramientas y conexiones necesarias para cambiar al mundo y hacerlo más pacífico, y limpio para todos. Este reconocimiento público nos dio un aliento de alivio a todos, ya que la pregunta ahora es, no si vamos a sobrevivir o no, sino cuáles son los detalles necesarios para hacer que los cambios necesarios sucedan.

El lunes reafirmó esta idea contundentemente. Bill McKibben, fundador de 350, tuvo una presentación pública con el Presidente de las Maldivas, Mohamed Nasheed.  En un auditorio muy lleno en el Klimaforum,  Bill aconsejó a los gobiernos de todo el mundo y a las empresas de ser cautelosas en sus decisiones durante los próximos años… ya que hemos comprobado ser millones de nosotros por todo el mundo, y los dejaremos sin empleo si no respetan nuestras sociedades y al medio ambiente.  Hemos formado el movimiento global más grande en la historia y no nos quedaremos callados.  El Presidente Nasheed agregó que cargamos la bandera de la esperanza y que nuestras palabras son nuestras únicas armas –- ya no nos quedaremos callados o forzados a aceptar que otro mundo es imposible (las Maldivas, por ejemplo, continuarán a presionar por incluir a 350 ppm en el texto de negociación y a pesar de su pequeño tamaño, mostrará el camino hacia un futuro más limpio al comprometerse ser el primer país carbón-neutro en los próximos diez años.)

La vibra en Copenhague confirma lo que había pensado: las verdaderas soluciones se encuentran en la base y en la comunidad – no podemos seguir teniendo las expectativas macroeconómicas y macro políticas a las que estamos acostumbrados.  Todos y cada uno de nosotros somos responsables de nuestro propio futuro; si vamos a continuar viviendo en este planeta que le llamamos casa, debemos de demostrar nuestra propia sustentabilidad ante todo.  No podemos seguir esperando a que llegue un príncipe en un caballo blanco a salvarnos a todos de los retos y problemas que enfrentamos.  En vez, tenemos que seguir uniéndonos con gente que piense como nosotros para formar una comunidad solidaria, las bases de la sustentabilidad.

El lunes por la noche, nos invitaron a una cena en la residencia de la Embajada de Dinamarca.  Nos esperaban en un palacio encantador con deliciosos platillos mexicanos senadores, diputados, empresarios, representantes del gobierno y muchos miembros de la comunidad mexicana en Copenhague.  Nuestra participación ya no era la de presionar para incluir a 350 dentro del documento, o seguir esperando a que nos escucharan.  En vez escuchamos, disfrutamos nuestros alimentos y celebramos ser mexicanos en Copenhague durante lo que habíamos pensado que fueran las pláticas más importantes de todos los tiempos.  El martes por la mañana nos invitaron a pasear en bicicleta a los alrededores de Copenhague con el Alcalde de la Ciudad de México.  De nuevo, un verdadero deleite ser parte de esta celebración.  Sin embargo mis prioridades ahora estuvieron más alineadas hacia la construcción de soluciones comunitarias para el movimiento en México y alrededor del mundo, en preparación para cuando seamos la sede de la Conferencia COP16 el próximo año  en el DF.  Al profundizarme mas y mas en el movimiento comunitario me acuerdo constantemente que en este movimiento no existe la competencia, ya que todos somos colaboradores hacia un futuro mas limpio y justo para todos.

Ayer por la tarde fuí invitado a una plática muy exclusiva sobre el REDD y la prevención de la deforestación anticipada.  El Secretario de la Agricultura Estadounidense prometió mil millones de dolares para esta causa, aunque como un “buen” político, no especifió los detalles.  Mientras tanto, miles de personas (y la mayoría de los delegados juveniles), molestos de que la ONU haya cerrado las puertas a los grupos minoritarios y a ONGs, se reunieron afuera del Bella Center protestando el hecho de que les han limitado drásticamente la entrada a la conferencia.  A pesar de que la presión política continúa siendo crítica para la movilización a gran escala del movimiento, el hecho de que ya no puedo entrar al Bella Center ya no me importa tanto, ya que he reconocido el hecho de que estoy aquí para ayudar a fortalecer a los movimientos de soluciones comunitarias y colaboración internacional con grupos similares.  No vine a forzar que los presidentes nos escuchen o a promover grandes divisiones y confrontaciones, ya que eso haría que se continúe fragmentando nuestro movimiento global de soluciones en la sustentabilidad.

- Fernando Ausin

COPENHAGEN. DECEMBER 16, 2009.

COP15 is turning out to be exactly what I had originally thought: either a world gathering of environmentally minded people or the closing of a big, global business deal. The side of the spectrum depends on which one of the three simultaneous conferences you are located. The official UN Framework Convention on Climate Change at the Bella Center encloses one of the largest ecologically-focused economic deals in history; the Klimaforum houses the self-proclaimed “people’s summit on climate change” and presents an alternative and professional conference on climate change; and Christiania, one of the largest squatter settlements in the world inside abandoned WW2 army barracks, presents the even more alternative perspective (over 200 people were arrested there the other night after Naomi Klein delivered a speech about resisting to power.)

I’ve had an opportunity to spend time analyzing the COP15 conference in all three locations these last few days and better understand the global climate talks in Copenhagen. Saturday morning, our group of Mexican NGOs held our second official meeting with the Mexican Delegation. The two government delegates framed the circumstances quite clearly: “we are now in the negotiations phase of the climate change agreements, the time for public discourse on Mexico’s position has long passed.” This seems quite interesting as looking back, Mexico hasn’t really had a discussion of their position (or at least that I am aware of.) As a matter of fact, a few weeks ago, before leaving Mexico, the Chamber of Deputies (similar to the US Congress) held a presentation of Mexico’s position at the UNFCCC. However, it was simply a presentation of the Mexican Government’s position—there was no debate or place for discussion. Two months earlier, during the 1st International Sustainable Cities Conference in Morelia, I had an opportunity to ask both the Secretary of the SEMARNAT (Mexico’s equivalent to the EPA) and Dr. Mario Molina (Nobel peace prize laureate scientist and member of the IPCC) about their inclusion of the 350 text in their position at Copenhagen. [For those of you unaware, 350 parts per million is the safe limit of CO2 scientists recommend we don’t exceed in order to continue having a safe and stable climate in our atmosphere. We’re currently at 390ppm and including reductions to 350ppm is what the 350.org campaign is mainly about.]

Both the Minister of the SEMARNAT and Mexico’s Nobel Peace Prize laureate told me that 350 is a nice number to include in the agreement, yet completely unreasonable for Mexico to include in their position. As far as I can remember, although we have been pushing for the 350 campaign in public and governmental campaigns throughout Mexico all year, our lobbying efforts have been futile to sway Mexico’s position (despite the fact that on October 24th, 350 organized the International Day of Climate Action in over 5,200 locations in 180 countries around the world and CNN dubbed it “the most widespread day of political action in history.”)

Given the lack of attention and accurate representation, we then participated in one of the largest rallies on climate change on Saturday. Over 100,000 of us marched through the city of Copenhagen for several hours, requesting accurate representation at the climate talks and united for a common cause for humanity. Apparently, some people couldn’t contain their frustrations peacefully and almost 1,000 people were arrested. The only police officers I saw, ironically, were shielding the McDonald’s and KFC downtown as participants marched by singing “capitalism is no longer valid.” After hours of uniting with youth from Latin America and chanting in unison with people from around the world, we the headed to Christiania to celebrate our democratic participation and right to congregate.

Sunday proved to be the most important and uplifting day in Copenhagen. Desmond Tutu, the Archbishop of Canterbury, and people of all faiths and religions welcomed the new day with a spectacular Sunday service in the Copenhagen Cathedral. The bells downtown rang 350 times, echoing in churches around the globe. That night and per a last minute request, I had the opportunity to help deliver an “Awakening the Dreamer, Changing the Dream” symposium by the Pachamama Alliance. On a dark, snowy afternoon, after a long weekend of intense activity in the city, a group of almost 100 of us from around the world recognized that we have all of the knowledge and necessary mechanisms to change this crisis around. We did it—we made it—we have all of the tools and connections to change this world and make it a more peaceful, cleaner environment for all of us. This public recognition came as a relief to all of us, as now our challenge is no longer whether or not we will survive; rather, what details are necessary in order to make this happen.

Monday reaffirmed this idea vehemently. Bill McKibben, founder of 350, held a public presentation with the President of the Maldives, Mohamed Nasheed. In a packed auditorium in the Klimaforum, Bill advised world governments and corporate interests to be precarious of their decisions these next few years… as there are millions of us around the world and we can and will leave them without a job if they do not respect our societies and environment. We have built the largest global movement that cannot and will not be shut down. President Nasheed confirmed that we carry the flag of hope and our words serve as our only weapons—we will no longer be silenced or forced to accept that another world is impossible (the Maldives, for example, will continue to press including 350ppm in the negotiating text and despite its small size, will show the way towards a cleaner future by becoming the world’s first carbon-neutral country in the next ten years.)

The mood in Copenhagen confirms my anticipated hopes: grassroots solutions are the way forward—not necessarily the macroeconomic and macropolitical expectations we were all accustomed to. I am confirming the fact that each and every single one of us is responsible for our own future; if we are to continue living on this planet we call home, we must demonstrate our own sustainability above all things. We cannot continue to expect that a prince on a white horse will come to save us from all crises and issues; rather, we can continue to bond with like-minded people to form community and solidarity, the basic staples behind sustainability.

We received an invitation Monday night to the Mexican Ambassador to Denmark’s residence for dinner. A lovely palace with delicious Mexican dishes and drinks awaited our exclusive event. Senators, entrepreneurs, government representatives and many members of the Mexican elite in Copenhagen joined us for a splendid evening.  Now our participation was no longer about demanding their inclusion of 350 in the text (although I still wore my 350 shirt all night), or expecting them to listen to our demands. This time we listened, enjoyed our meals, and celebrated being Mexicans in Copenhagen during what we once thought were the most important talks of all times. Tuesday morning, we were invited to a bike ride around Copenhagen with the mayor of Mexico City. Once again, a true treat to be a part of this celebration. Yet now our priorities are more aligned towards building the grassroots solutions movement in Mexico and around the world, in preparation for when we host the COP16 Conference next year in Mexico City. As I get deeper and deeper into this grassroots movement, the amazing people working in parallel from around the world remind me constantly that in this movement competition does not exist, we are all collaborators.

Yesterday afternoon I was invited to a high-level discussion about REDD and global anticipated deforestation with invited such as John Kerry, Thomas Friedman, Henry Waxman, Richard Branson, the Prime Minister of Norway, and the president of the world bank, among others.  The Secretary for the US Department of Agriculture pledged $1 Billion dollars for this cause, although like any “good” politician, he didn’t specify any details.  In the meantime, thousands of people (and the majority of the youth delegates) are quite annoyed and upset that the UN has closed the doors to minority groups and NGOs in the next few days. They gathered outside the Bella Center yesterday protesting the limited entrance to the conference. Despite the fact that political lobbying continues to be crucial for large-scale movement building, the fact that I cannot enter Bella no longer matters to me, as I a have realized that my purpose here is to pursue grassroots solutions and international cross-pollination and collaboration. I am not here to force Presidents to listen to us during their alleged negotiation time, or promote larger divisions and confrontation, as that will only continue to fragment our global solutions movement.

- Fernando Ausin

Hopenhagen, cumbre de esperanza– Gonzalo del Castillo

diciembre 17, 2009

COPENHAGUE.- Copenhague está llena de vida en estos días. Un crisol de razas y culturas, muchas de ellas representadas por sus más típicos referentes en términos de vestimentas y modismos, recorren las calles de una ciudad helada por su temperatura, pero cálida y  efervescente por su increíble grado de movilización social.

Ese crisol de razas, en el que prácticamente no hay región ni país que no aporte su particularidad, atiborra no sólo las calles de la ciudad, sino también, y principalmente, los pasillos y salas del Bella Center, el centro de convenciones en donde se está celebrando la 15° Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 15). Oficialmente, los participantes acreditados a esta conferencia – por muchos calificada como la más importante desde fines de la 2da Guerra Mundial – superan, entre oficiales y observadores, los 30.000. Los medios de prensa incrementan en un 10% el número.

Es necesario sumar también a los miles de participantes y activistas ambientales que, en clara oposición a los procesos tradicionales de negociación, y con una impronta más progresista, han llegado hasta aquí para asistir al Klima Forum: evento alternativo que busca otorgar un espacio institucional organizado a las posiciones contrarias a los mencionados procesos de negociación y que pretende, a su vez, erigirse en polo de presión en pos de resultados positivos de esta costosa apuesta del gobierno danés. Los costos económicos y políticos de un fracaso en las negociaciones atemorizan a un gobierno que busca instituirse (y en muchos casos ya lo ha hecho) como referente obligado a la hora de pensar la sostenibilidad y la lucha contra el calentamiento global.

Sea como fuere, y más allá de los temores daneses, la COP 15 ya es un hito histórico. Lo cierto es que hace tiempo que el problema ambiental ha dejado de ser privativo de técnicos y especialistas. Y aunque a muchos les tome tiempo entenderlo, cegados como están en intrincadas discusiones de números y politiquerías, tarde o temprano comprenderán que sin un ambiente sano, no habrá medida macroeconómica ni escaramuza política que pueda promover el crecimiento económico o el desarrollo social en tierras desérticas, ni obtener agua allí donde las altas cumbres heladas dejen de existir, ni encontrar las sustancias que permitan desarrollar curas a las peores enfermedades, allí donde selvas, bosques y arrecifes se conviertan en bellezas del pasado.

Y es por eso que, más allá de sus resultados concretos, la COP 15 grabará a fuego su lugar en la historia, marcando un hito como símbolo y punto de inflexión en la agenda política internacional. Hoy, los Estados y sus máximos referentes han tomado este tema como prioridad global, lo que abre la puerta a futuros procesos de negociación que, lucidez mediante, podrían desembocar en soluciones verdaderas, y no sólo en más compromisos agónicos y legalmente no vinculantes.

En el transcurso de esta semana, transitarán por Copenhague más de 60 jefes de Estado, entre ellos, Obama, Brown, Sarkozy y hasta nuestra antes reticente Presidente, Cristina Fernández. Sin lugar a dudas, la premura de un planeta que nos grita la necesidad de un cambio profundo en nuestro modo de vida nos obliga a mirar críticamente nuestro pasado, pensar racionalmente nuestro presente y, a partir de allí, iniciar la construcción de un futuro basado en principios éticos o, cuanto menos, racionales. Al parecer, el mensaje ha tenido acuse de recibo en los más altos niveles gubernamentales.

Es francamente difícil reducir a escasos caracteres la magnitud de este acontecimiento histórico que ejemplifica, en su complejo desarrollo,  lo mejor y lo peor de nuestra sociedad global. Saber que se está negociando con la vida y con el futuro, y observar que los patrones para valorar esas discusiones siguen siendo económicos y mezquinamente políticos, genera, en los más de mil jóvenes que estamos presentes en Dinamarca y que habremos de heredar escombros de lo que un día fue, escozor y vergüenza. Por otra parte, ver la solidez ética y fortaleza moral de un país como Tuvalu, para muchos inubicable en un mapa, o la de un continente relegado como África, ambos condenados como están por los efectos del calentamiento global, exigiendo a las mayores economías del mundo asumir sus compromisos de reducción de CO2, fortalece el compromiso de todos y las esperanzas en un mundo orientado hacia un desarrollo humano integral: social, ambiental y económico, y definitivamente más justo.

El camino comienza a aclararse. En el 8° día de las negociaciones, un ambiente cargado de euforia y alegría invadía el recinto de la COP. En un hecho sin precedentes, el G77 + China brindó su apoyo a la postura africana, dificultando aún más las evasiones técnicas de los países desarrollados que, atónitos, sólo buscan retrasar mediante burocráticos procedimientos estatutarios un cambio que, aunque tarde, llegará inexorablemente.

En pocos días, se sabrá cuáles han de ser las condiciones del nuevo pacto ambiental global. Entretanto, el Mundo entero fija su mirada en lo que podría convertirse en la primera excusa de fraternidad y hermanamiento entre todos los hombres, los estados, las culturas y, sobre todo, en una reconciliación tan postergada como antigua: la del hombre con la naturaleza.

En estos días hay mucho en juego para la humanidad, para nuestra evolución como seres racionales y para la vida misma en la Tierra. Hace escasos minutos, Rajendra Pachauri (Presidente del IPCC) habló ante un plenario repleto de jóvenes. En una simple frase, resumió la esencia del 15° COP: “todo, finalmente, es una cuestión de esperanza”.

Visto de este modo, Copenhague asusta de tanta esperanza.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.